Ir al contenido principal

Ninguna bruja me ha enseñado nada

He aprendido
que el pasado es como un puerto
y nosotros barcos
que acaban amarrados.

Todo finaliza
en una mayor o menor dosis
de soledad agria.

Arrastro palabras
intentando pulverizarlas
y reviven como esquejes muertos.

La música es capaz de tocar el alma
con un dedo
como si fuera un arpa,
y por eso la pongo alta
a ver si con tanto toqueteo
quita el hielo
de mi ventrículo izquierdo.

Y
he aprendido
que no se llega tarde
si no te están esperando.

No hay parámetros
que definan la locura
pero existen parámetros del sonido
que dan incoherencia al asunto.

De cita a ciegas con el inconformismo,
asxifia cualquier centímetro
de mis tierras no prometidas.

Me quiebra no entender
y por no entender no entiendo
ni a políticos
ni a sectas
ni a jodidos kamikazes.
Al reflexionar
ciegan mis entrañas las injusticias,
y claro, me pongo a chillar.
O escribo.

Debería asimilar
que a boca cerrada o puño abierto no entran moscas
pero sí inyecciones de remordimientos.
Y no sé que es peor.
Creo que prefiero tragarme moscas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Piel con piel

Sueño con pieles incorpóreas y lejanas. Con la fusión de cuerpos que encajan sin protocolos. La brecha de un desajuste me aleja de todo lo que no controlo. Realizo un esquema paso a paso como limando mis asperezas. Planifico mis impulsos. Domo cualquier rebelde desliz. Oteo pieles desnudas desde la distancia. Un raciocinio imperdonable me colapsa. No sé qué es la pasión. Parezco Cortés, el estratega, en la América de la abundancia. Te acercas y esperas algo de mí y, no sé, en realidad, qué puedo darte. ¿Qué es lo que buscas? Salgamos de aquí. Huyamos de la herida burbujeante. No dejes que me pise los talones. ¿Cómo es la anarquía de cuerpos que juegan a encontrarse? ¿Cómo alguien se emborracha de deseo? Léeme un cuento mientras purifico mis entrañas. No dejes de hacerlo. Quédate cuando me tire en el colchón con la frustración en las venas. Cuando la voz se pierda en el aire y me amurallen fachadas invisibles. Quédate si una ansiedad me estrangula. Si un miedo irreconocible,...

"Paradoja"

quiero hablar a todos de ti que tu nombre haga suyo el espacio y sepan entonces quién es esa mujer magnética y sencilla que a veces habita mi cuerpo. y también tengo la urgencia de ocultarlo todo con egoísmo y torpeza permitiendo acaso el susurro quedo de las letras por las que te llaman en un vago intento de que sepan que tu sendero sacudió el mío circunstancialmente y así el aire no contamina tu imagen de puro óxido y las palabras, siempre huecas y mundanas, no se equivocan al plasmar la esencia de la creación: sin dios ni leyes ni intérpretes ni visitas   levantándose a nuestro alrededor colosal.

Mi pájaro

“Se olvida pronto, se olvida el sudor tantas noches, la nerviosa ansiedad que amarga el mejor logro llevándonos a él de antemano rendidos sin más que ese vacío de llegar, la indiferencia extraña de lo que ya está hecho."- Gil de Biedma. Me he bañado en arcilla de rassoul y coco y, al rato, la pena ha anidado en mi garganta. Las ramas han herido con violencia a mi pájaro azul, instigándole a pronunciar aturdidas sílabas. Inevitablemente me he acordado de Bukowski: "hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy duro con él, le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres montarme un lío? ¿es que quieres fastidiar mis obras? ¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros en Europa?" Mi pájaro ha cedido. Se ha manifestado con un grito ahogado a la hora de comer carne guisada. Me saturo dentro de mi pellejo. No soy capaz de analizar, pensar, objetar nada al respecto. Más que felicidad quiero ser la calma de las olas. Olas libres y es...